"El gobierno de Hugo Chávez cedió a Cuba engranajes claves en el sistema de distribución de alimentos de Venezuela, tras convertir a la isla en su agente de compra en el exterior y su administrador de puertos, concesiones que constituyen un fabuloso negocio para los hermanos Castro, pero que generan escasez y enormes pérdidas para el país sudamericano", afirmó Antonio María Delgado en un reportaje que ayer salió publicado en El Nuevo Herald de Miami.
Refiere el periodista que "el gobernador del estado Carabobo, Henrique Salas Feo, dijo que gran parte de los problemas de escasez y encarecimiento del costo de la vida en Venezuela pueden ser atribuidos a la corrupción de allegados del gobierno y a la ineficiencia de los cubanos en administrar las instalaciones de Puerto Cabello".
"Puerto Cabello es la puerta de entrada de Venezuela, maneja el 80 por ciento de todo lo que entra o sale al país y desde que los cubanos tomaron el control, las cosas van de mal en peor, y eso está afectando el quehacer diario de los venezolanos" dijo Salas telefónicamente a Delgado.
Según estimaciones del gobernador, la mala gerencia y la corrupción en el puerto están provocando una demora de 30 días en los contenedores que ingresan al país, período que contrasta con las 72 horas que tomaba antes de que los cubanos asumieran el control.
Y el gobierno de Chávez también ha otorgado a empresas estatales cubanas las concesiones de adquirir productos en el exterior, situación que se presta para la corrupción.
"Ellos [los cubanos] controlan todo lo que entra y sale. Nosotros estamos trayendo de Nicaragua carne. Pero muchas veces ese contenedor no viene de Nicaragua, sino que hay una triangulación, donde una empresa de alimentos cubana compra la carne a un determinado precio y luego vende la carne a Venezuela con un sobreprecio", explicó.
El gobernador dijo que no hay razones prácticas para que Venezuela le haya otorgado a Cuba el negocio de comprar sus alimentos en el exterior. "Están desangrando al país", sostuvo.
Recordó Delgado que Puerto Cabello pasó a manos cubanas en el 2009 luego de que Chávez le quitó al gobierno regional la administración de las instalaciones portuarias para entregársela a Puertos del Alba, una compañía que pertenece en un 51 por ciento al Estado venezolano y en un 49 por ciento al régimen castrista.
Lo que se buscaba, era "cuidar los enormes negociados que el gobernador anterior de Carabobo", afiliado al PSUV, había montado en las instalaciones, declaró Salas.
"Pero la transferencia de la administración lo que hizo fue multiplicar la corrupción dentro del puerto, además de crear nuevas oportunidades de negocio para el gobierno de Raúl Castro", apunta el periodista.
"Un puerto está conformado por una cantidad de patios y éstos fueron entregados a amigotes de ministros, a almirantes y a generales", señaló.
"Entonces tenemos estas mafias, los dueños de los patios en Puerto Cabello, a los que les interesa que los patios estén repletos de contenedores y salgan lo más lento posible. De esa manera desvalijan a PDVSA, cobrándole los días que tiene cada contenedor en los patios", sostuvo.
"Les interesa que los puertos no sean eficientes porque ganan por la ineficiencia del puerto. Es decir, que la ineficiencia y la corrupción están haciendo que la economía venezolana no vaya a la velocidad con que tiene que ir", agregó.










