El territorio venezolano es un refugio para el terrorismo y el presidente Hugo Chávez sigue siendo cómplice del narcoterrorismo, aseveró Rafael Guarín, quien fue ex viceministro de Defensa en Colombia bajo el Gobierno de Santos.
"La intensificación de los ataques de las FARC a lo largo de la frontera entre Colombia y Venezuela grita lo que se quiere callar: que el territorio venezolano sigue siendo un santuario para el terrorismo", declaró Guarín en un informe publicado esta semana.
Según el ex viceministro, la guerrilla se ha aprovechado de la impunidad de la que goza en Venezuela para reconstruir su capacidad violenta, a pesar de que el presidente Juan Manuel Santos asegure que el mandatario venezolano es un firme aliado en el combate del narcoterrorismo.
"En haciendas deambulan sus jefes que utilizan ese territorio como plataforma de lanzamiento de ataques contra objetivos en Colombia. Tras los atentados regresan a sus refugios", señaló Guarín, y agregó que en esas condiciones, será extremadamente difícil desarticular las bandas terroristas.
De hecho, tras la masacre de 12 soldados en mayo pasado, perpetrada por más de 70 guerrilleros, el comandante del Ejército de Colombia, Sergio Mantilla, no dudó en afirmar que "lo que sabemos es que este frente de las FARC salió de Venezuela para atacar a los uniformados y posteriormente huyó de nuevo hacia el vecino país''.
En ese momento, Chávez, apoyado siempre por Santos, ordenó el envío de brigadas para buscar a los supuestos guerrilleros. Tres meses después no ha encontrado ni uno solo, pero los ataques aumentan desde Venezuela a Colombia, señaló Guarín.
El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, solo ha señalado que los cabecillas de las FARC no están en su país, y ha indicado que las FARC y el ELN cuentan con la ventaja de una frontera porosa que seguramente les permite movilizarse con cierta confianza.
"Pero la confianza no proviene de lo poroso de la frontera sino de la ausencia de voluntad de Chávez de combatirlas", aseguró Guarín, quien agregó que tal resistencia no es sólo de Chávez sino ahora de todo los miembros de su gobierno.










