El gobierno español denunció el maltrato en Argentina, a los ejecutivos de nacionalidad española que trabajaban en YPF-Repsol.
En una nota informativa, acompañada de un anexo, que el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación envió a sus 118 embajadas, se informa a los diplomáticos españoles Park que expliquen en los países en los que están acreditados la posición de Madrid en su controversia con Buenos Aires.
El documento asegura que la expropiación estuvo precedida de una "brutal campaña de hostigamiento", una "verdadera campaña de acoso y derribo" contra la firma hispano-argentina, que produjo "una pérdida perfectamente intencionada del 60% del valor de las acciones de Repsol-YPF", y culminó con una "expropiación ilegal y discriminatoria".
El documento describe con detalle los momentos de tensión que rodearon la toma de control de la compañía por parte de las autoridades argentinas, el pasado lunes.
"Mientras estaba todavía hablando la presidenta Kirchner, presentando la Ley de Utilidad Pública, el ministro de Vido, el viceministro Kicillof y otras personalidades acompañadas de agentes de seguridad armados, penetraron por la fuerza en la sede bonaerense de YPF y expulsaron, con violencia física y amenazas, a los 15 ejecutivos españoles presentes, tras concederles solamente cinco minutos para recoger sus pertenencias personales".
Antes del asalto, agrega la nota, "las fuerzas de seguridad había cortado todas las comunicaciones de la sede de YPF por teléfono, móviles o Internet. Posteriormente, algunos de los expulsados fueron buscados por las fuerzas de seguridad y duramente interrogados en el intento de encontrar argumentos contra Repsol. Los españoles y sus familias, visiblemente conmocionados y asustados, se refugiaron en la residencia del director de Repsol para Argentina hasta su repatriación".










